Aparte de otras cuatro empresas, Keith Gruen fue el cofundador de Fidelio Property Management Systems, uno de los primeros softwares para los sistemas de gestión de propiedades (PMS) para hoteles y también uno de los mÔs utilizados. Después de cofundar empresas en sectores tan variados como el software inmobiliario, el farmacéutico y de construcción, ahora dedica su tiempo a su rol como miembro de la junta directiva de algunas de estas empresas, asà como un inversor Ôngel, principalmente en el comercio de carbono.
En este artĆculo de opinión de 2007, Keith Gruen analizaba el pasado, el presente y el futuro de los PMS para hoteles. Aunque ya no estĆ” tan involucrado en la industria hotelera, estuvo presente en un momento fundamental del desarrollo de su tecnologĆa, y el artĆculo anterior cubre muchos aspectos interesantes. Algunas predicciones han resultado sorprendentemente acertadas, incluida la del cambio a la tecnologĆa en la nube, la incorporación de otras funcionalidades en los PMS (asĆ como su fusión con otras herramientas de software) y la migración del sector hacia una filosofĆa centrada en el huĆ©sped.
Nos hemos puesto en contacto con Keith para revisar los puntos clave del artĆculo con Ć©l y compararlos con el panorama actual.
ĀæCuĆ”les son algunas de las predicciones del artĆculo de 2007? ĀæSe llegaron a materializar?
Por aquel entonces suponĆa que los PMS para hoteles finalmente serĆan incorporados a otras Ć”reas, o incluso que las agencias de viajes online (OTA) adoptarĆan su función, dado que eran propietarias del inventario y, lo que es mĆ”s importante, tenĆan acceso a los huĆ©spedes. Algunas de ellas lo intentaron, como booking.com, y compraron empresas de PMS para lograrlo, pero no creo que hayan tenido un Ć©xito relevante o al menos no todavĆa. Empresas como Amadeus, que son muy grandes en el Ć”mbito distribución, tienen ahora un PMS propio.Ā
Otra Ć”rea que pensaba que podrĆa hacerse cargo de la funcionalidad de los PMS fue la de la gestión de relaciones con el cliente o CRM, ya que cuentan con los perfiles de los huĆ©spedes y los programas de fidelización, ademĆ”s de que los huĆ©spedes podrĆan acceder a sus datos a travĆ©s del CRM, convirtiĆ©ndolo asĆ en el nuevo PMS. Pero esto no sucedió.Ā
Ahora, 15 aƱos mĆ”s tarde, el tĆ©rmino PMS todavĆa se sigue usando y el producto sigue siendo viable, pero el concepto ha cambiado un poco. No esperaba que los PMS siguieran siendo una categorĆa propia, especialmente despuĆ©s de todo este tiempo, pero lo son.
ĀæCree que herramientas como PMS, CRS y CMS podrĆan fusionarse en una sola?
Han pasado al menos 15 aƱos, y el proceso aĆŗn parece estar en curso, lo que puede deberse a que no tiene mucho potencial. La industria hotelera es Ćŗnica, no es como las aerolĆneas, los alquileres de automóviles, etc. Las cadenas hoteleras pueden tener hoteles con diferentes propietarios, otros que sean franquicias y otros que sigan siendo gestionados por otro grupo de personas: comparten algunas marcas, pero en Ćŗltima instancia son solo una colección de propiedades que cooperan. A pesar de compartir la marca, a menudo no son propiedad ni estĆ”n operados por las mismas personas y, por lo tanto, no pueden compartir una base de datos, por motivos de privacidad de datos. Esto nos deja atascados, aislados entre nosotros, y creo que es algo que no va a desaparecer pronto. Estoy seguro de que todavĆa hay muchas cadenas hoteleras con una mezcla de PMS en funcionamiento, y que desearĆan tener un solo sistema unificado, pero aĆŗn tienen que trabajar como islas dentro de su grupo.Ā
Las aerolĆneas estĆ”n mĆ”s unificadas, no se puede separar un aeropuerto de otro, pero no pasa lo mismo con los hoteles. Los huĆ©spedes pueden ser fieles a un hotel en particular en una ciudad determinada, pero no necesariamente a la marca. Hay muchos factores diferentes en juego y, por naturaleza, nunca puede haber una verdadera coherencia en toda la marca. AsĆ son las cadenas hoteleras, sencillamente.Ā
¿Por qué los hoteles tienen dificultades con la transformación digital bajo el modelo de franquicia, pero otros sectores no?
El elemento de intercambio de datos y la configuración de precios en una región determinada son fundamentales para el negocio hotelero, aunque supongo que para las cadenas de comida rĆ”pida que utilizan el modelo de franquicia tambiĆ©n lo son. No soy experto en la industria de la comida rĆ”pida, pero supongo que tienen algunos de los mismos problemas que las cadenas hoteleras, aunque no lo sabemos. Estoy seguro de que entre bastidores tienen todo tipo de argumentos y discusiones sobre quĆ© software, plataforma y dispositivos utilizar, y la experiencia de cara al cliente serĆa bastante idĆ©ntica, pero probablemente por detrĆ”s tambiĆ©n haya diferencias entre restaurantes.
Respecto a los PMS para los hoteles, ¿qué inspiró a Fidelio a centrarse en el huésped? Resultaba inusual en ese momento y ahora es algo estÔndar.
Si no fuimos los que acuƱaron el tĆ©rmino āperfil del huĆ©spedā, al menos estoy seguro de que creamos el primer PMS centrado en ellos. Hoy en dĆa se considera absolutamente normal, pero en los aƱos 80, solo habĆa unos pocos PMS para hoteles y eran escisiones, por asĆ decirlo, de los sistemas de reservas de las aerolĆneas. A estos sistemas no les importaban los perfiles de huĆ©spedes o pasajeros, lo Ćŗnico que tenĆan era un nĆŗmero de reserva, y algunos de los sistemas para hoteles eran copias de ellos. Algunos incluso eran propiedad de aerolĆneas. AsĆ que tenĆas un inventario, podĆas hacer reservas y sabĆas el nombre del huĆ©sped, pero una vez que el huĆ©sped entraba y salĆa, perdĆas su nombre, igual que pasaba en las aerolĆneas, a menos que se usara un nĆŗmero de viajero frecuente.Ā

Al construir Fidelio a mediados y finales de los aƱos 80, nuestros primeros clientes no eran Hilton ni Marriott, sino resorts familiares mĆ”s pequeƱos como los de la Selva Negra de Alemania. Estos hoteles tenĆan huĆ©spedes habituales que les visitaban desde hacĆa aƱos, que se habĆan alojado en estos hoteles durante generaciones y los conocĆan perfectamente: sus nombres, quĆ© vino bebĆan, las almohadas que les gustaban. Todo se guardaba en fichas, libros y grĆ”ficos a medida que recopilaban mĆ”s datos. Lo que querĆan que construyĆ©ramos para ellos era un sistema para hacer que sus decenas de miles de fichas fueran rĆ”pidamente accesibles en el futuro.

Yo tenĆa unos 20 aƱos y, francamente, no sabĆa nada sobre el software para hoteles, pero me dijeron que esto era lo que necesitaban, asĆ que lo construĆ. Esa primera versión de Fidelio no era ni siquiera un sistema de reservas, sino bĆ”sicamente una base de datos de perfiles de huĆ©spedes. TenĆa los nombres de todos sus huĆ©spedes, enumeraba sus estancias anteriores, lo que les gustaba y lo que no, sus fechas de nacimiento y las de sus hijos, los vinos que bebĆan, su habitación favorita y su mesa preferida en el restaurante, y solo medio aƱo despuĆ©s aƱadimos una función de reservas. Por lo tanto, el sistema centrado en el huĆ©sped no era tanto por diseƱo, sino una respuesta a las necesidades de nuestros primeros clientes.
ĀæQuĆ© tendencias en tecnologĆa hotelera ha observado actualmente?
Suena raro ahora, pero hace una generación los hoteles solĆan estar por delante en tĆ©rminos de tecnologĆa. SolĆan publicitar televisores a color y programas de televisión de pago, aires acondicionados, camas de masaje y jacuzzis en la habitación, tecnologĆa de la que podrĆamos reĆrnos hoy, pero eran cosas que la gente no tenĆa en casa y que marcaban una diferencia real a la hora de atraer a los huĆ©spedes. Esto ya no funciona, porque hoy en dĆa no hay ningĆŗn aparato que podamos ofrecer a los huĆ©spedes del que no tengan mejores versiones en su casa, pero quizĆ”s un dĆa esto volverĆ” a ser asĆ. Por ahora, hemos pasado del hardware y el atractivo estĆ” mĆ”s en la experiencia.
Una novedad muy interesante es el debate sobre la soberanĆa de los datos, donde el huĆ©sped debe poseer y poder controlar sus datos. Las cosas tendrĆ”n que cambiar, ya que es posible que los hoteles solo puedan conservar y utilizar los datos de los huĆ©spedes durante su estancia, y esto es obviamente una desventaja para ellos. Ya hay gente trabajando en averiguar cómo convencer a los huĆ©spedes de que permitan a los hoteles conservar sus datos, quizĆ”s ofreciendo beneficios a cambio de ello, y para encontrar nuevas herramientas y estar al dĆa los hoteles tendrĆ”n que trabajar muy duro.
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Desde la perspectiva del huĆ©sped, me ha sorprendido gratamente cómo la tecnologĆa centrada en Ć©l funciona bastante bien en algunas cadenas hoteleras, especialmente debido a las aplicaciones móviles. Hace poco me he descargado una de estas aplicaciones y he podido hacer el check-in de forma remota, recibir notificaciones cuando mi habitación estaba lista y llegar directamente a mi habitación utilizando la aplicación para abrir la puerta. Hubo problemas solo al enviar mensajes a recepción con solicitudes especiales, pero puede ser porque hayan dejado de invertir en personal para responder a estas solicitudes mĆ”s especiales. La tecnologĆa no es perfecta, pero es algo de lo que todos hemos estado hablando y ahora es una realidad, aunque los grupos hoteleros mĆ”s pequeƱos o establecimientos fuera de los grandes paĆses aĆŗn no puedan permitĆrsela.
āLos PMS y CRS, y probablemente el CRM tambiĆ©n, se acabarĆ”n fusionando y este nuevo sistema serĆ” la tecnologĆa mĆ”s crĆtica para las empresas hoteleras. Tengamos en cuenta todas las funcionalidades que tienen que estar integradas en este sistema central. TendrĆ” que incluir todas las caracterĆsticas tĆpicas de los PMS, como registro de entrada, salida, facturas de huĆ©spedes, limpieza o auditorĆa nocturnaā. āKeith Gruen, (artĆculo de 2007)
Por último, ahora también podemos ver que las empresas de PMS para hoteles con mÔs éxito se estÔn moviendo hacia la facilidad de uso: los hoteleros se han vuelto exigentes, y se espera que la instalación de dicho sistema sea tan fÔcil como descargar una aplicación en un teléfono.
¿Por qué ahora los hoteleros no estÔn tan interesados en los PMS como antes?
Creo que la razón principal es que los hoteleros no usan los PMS tanto como antes. El sistema estĆ” ahĆ, pero los que lo utilizan son los huĆ©spedes, y lo que estĆ”n utilizando son otras aplicaciones que interactĆŗan con Ć©l.
Como desarrolladores, solĆamos pasar mucho tiempo diseƱando pantallas de reservas, para que un agente pudiera escribir fĆ”cilmente una reserva mientras hablaba con el huĆ©sped por telĆ©fono, pero esto ya no sucede tanto, asĆ que no es tan importante. Por aquel entonces, nuestra aplicación tenĆa un aspecto moderno, colorido y rĆ”pido, y el personal disfrutaba usĆ”ndola. Pero hoy en dĆa no es algo tan crucial ya que los huĆ©spedes harĆ”n sus propias reservas y las interfaces orientadas al huĆ©sped resultan mĆ”s importantes. Lo mismo ocurre con el registro de entrada y con cualquier otra pantalla con la que interactĆŗen los huĆ©spedes.
Sin embargo, la funcionalidad sigue siendo extremadamente importante y la integración con otras aplicaciones es mĆ”s vital que nunca. Esa es bĆ”sicamente la evolución de los PMS, una plataforma en la que se integran otras tecnologĆas de todo tipo. Tienen bases de datos, inventario, transacciones financieras y mucho mĆ”s. Pero creo que la interfaz de usuario era lo que a los hoteleros les encantaba, y ahora ya no es tan importante.
¿Sigue creyendo, como mencionó en 2007, que la industria necesita recibir un toque de atención desde el exterior de vez en cuando?
Lo dije en su momento, pero no sucedió. No todas mis predicciones se hicieron realidad. Se produjeron contactos con empresas externas, pero nunca tuvieron Ć©xito. Pensaba que una empresa como Salesforce, SAP o Microsoft entrarĆa y se harĆa con el mercado. Todos ellos jugaban con la idea de un PMS o un sistema hotelero en un momento u otro, pero todos se rindieron al final. Una o dos de estas empresas ahora tienen un PMS, pero solo despuĆ©s de su quinto o sexto intento, asĆ que nadie de fuera realmente llegó para quedarse.
Tal vez por eso los PMS para hoteles aĆŗn existen como categorĆa propia y han evolucionado a medida que los hoteleros han necesitado mĆ”s sencillez y facilidades. Ese proceso solĆa tardar hasta dos semanas y era muy costoso.
Todos sabemos que las expectativas de los huĆ©spedes han cambiado, pero tambiĆ©n lo han hecho las de los hoteleros respecto a sus proveedores de tecnologĆa.Ā






